Hora Santa por las misiones

Hora Santa

Buenas tardes Señor. Nos presentamos ante ti que eres maravilloso, que eres perfecto y nosotros, tenemos tantas preocupaciones, a veces mi señor tenemos tantas cosas en la cabeza que caemos en tentaciones, por eso hoy venimos a poner todo en tus benditas manos.

A veces nos olvidamos que si te tenemos a ti lo tenemos todo.

Este mes que celebramos las misiones, queremos recordar que misionero es quien deja todo y te sigue; hay misioneros que dejan su país, tus almas consagradas entregan toda su vida, pero ese todo es muy amplio.

Para darte ese todo, necesito empezar por dejar el orgullo y abrirme a los demás, dejar de pensar en lo que no tengo y pensar mejor en lo que sí tengo.

Te tengo a ti, como dice la oración de Santa Teresa de Jesús; que nada te turbe, que nada te espante, Tú no te mudas Señor, la paciencia todo lo alcanza, a quien te tiene Señor Jesús, nada le falta, porque solo tú bastas.

Solo Tú llenas nuestras vidas, te haces presente en amigos y familiares que nos dan palabras de aliento, envías la lluvia para que cultivemos y podamos comer, el sol para recordarnos que así como hay noche y tristeza, hay día y felicidad.

No hay que preocuparnos por llegar a fin de mes, de esperar que alguien nos pida perdón, de mendigar un cariño que no procede de ti. Solo Tú bastas para nuestra felicidad.

Papito Dios, ilumínanos.

Querido Maestro Jesús, enciende en nosotros el fuego del Espíritu Santo, ya está presente en tu Sagrado 

cuerpo.

Qué este mismo Espíritu con que fuiste bautizado nos renueve, nos inspire para adorarte como mereces. Ven Espíritu Santo a todos nosotros, ven que te necesitamos, ven que sin ti nada somos.

Ven Espíritu Santo, llena los corazones de tus fieles y enciende en ellos el fuego de tu amor, envía señor tu Espíritu y todo será creado, y se renovará la faz de la tierra. 

Canto.

Señor, sabemos que no solo viniste al mundo para reparar pecados, sino para rehacer la creación, ya no somos esclavos sino hijos, guíanos Espíritu Santo como hijos de Dios. 

Tú, Espíritu Santo eres el protagonista de la misión. El Padre nos envía, y no podemos hacer cosa alguna sin ti.

Rey celeste. Espíritu de verdad que estás presente en todas partes y lo llenas todo, tesoro de todo bien y fuente de la vida, ven, habita en nosotros, purifícanos y sálvanos, Tú que eres bueno.

Tú Espíritu Santo, te hiciste presente en Cristo para reconciliarnos. Pues cuando el Padre envió a su hijo, también envió a su espíritu, y la misión de ambos es inseparable.

Toda la Obra tuya como Jesucristo  también es misión conjunta de tu Espíritu Santo.

La tarea misionera es posible gracias a ti Espíritu Santo que das testimonio. Si tú nos animas a servir ¿Qué no podremos hacer? ¡Cuánta paz tendremos!

Señor Jesús, Tú tenías toda la gloria y viniste al mundo para cumplir la misión de salvarnos. Hoy sé, mi Amadísimo Jesús que tu nombre significa Dios Salva.

Hay Jesús, hasta tu nombre significa Dios Salva, qué bonito, y tantos bautizados hay con nombres raros sin significado propio, y sin ser nombres de Santos, pero a todos nos tienes una misión que cumplir.

Curiosamente este mes escuchamos como mandas a tus apóstoles, y yo, al igual que los apóstoles he escuchado tu palabra, perdóname por las veces que la he escuchado y no la he puesto en práctica.

Quizá es por una tentación, y esta tentación es porque a mí también me llamas a ser apóstol.

La palabra de un apóstol hace que el Espíritu Santo venga a sus auditores.

Tómame como tu apóstol, quiero servirte y te necesito. Te pido me guíes para dar testimonio de ti tanto con mis palabras como con obras agradables.

Canto.

Este mes de las misiones, esas tareas que a veces nos parecen tan difíciles, pero son el camino para obtener tu herencia Papá Dios.

No importa si es difícil, porque nos sentiremos mejor al lograrlo. Recibiremos la gloria. Lo que sufrimos en esta vida no se compara con la gloria que ha de manifestarse después.

Jesús de mi corazón, sabes todas las heridas que tengo Señor, sabes que algunas como la perdida de seres queridos ya no se cierran.

Pero Tú también le revelaste a Sor Faustina que si el dolor abunda la gracia sobreabunda. Cristo Bendito, en esos momentos de dolor estás más cerca, y por nuestra pobre fe no nos damos cuenta.

Todos mis dolores los quiero ofrecer por algo Señor, así como Tú ofreciste tu propio sacrificio para abrirnos de nuevo las puertas de tu reino.

El dolor que yo puedo sentir no se compara con lo que sentiste, pero de algo servirá. Puede servir para redimir mis propios pecados o de familiares, para que las almas del purgatorio lleguen a tu gloria, hasta puedo ofrecer esos dolores para pedirte un milagro Señor.

Hoy te ofrecemos nuestros dolores para unirnos a tu pasión amado maestro. Si bien no aumentan tu majestad, sí nos acercan a ti, y a nuestros familiares que gozan en tu presencia.

Tan preciosamente nos has revelado que tu misericordia no se agota, y pues, yo por eso mismo te seguiré pidiendo Jesús.

También te seguiré pidiendo porque me ayudes a cumplir la misión de cada día, y la misión especial que me encomendaste. Si siento una tentación intentaré besar el crucifijo para que tu cruz me ayude.

Ayúdame Señor a dejar el pasado en tu misericordia, y el futuro en tu providencia. Yo me abandono a ti Jesús.

Canto.

No recibimos Espíritu de esclavos para volver al temor y al pecado, recibimos un espíritu de hijos y por eso te decimos papito.

Papito, El padre ama al hijo y le enseña todo lo que hace, el padre no juzga, sino que le ha dado al hijo la responsabilidad de juzgar para que todos honren al hijo como honran al padre.

Te pido perdón Señor Jesús por las veces que me hace falta honrarte, por las veces que he evadido esa misión que me encomendaste.

Queremos vivir para ti Dios nuestro, unidos a ti y a nuestra madre María Santísima te pedimos por los misioneros, esas personas que fueron enviadas así como tú mismo fuiste enviado por el Padre.

Te pedimos Señor porque los misioneros que tienen que dejar su patria, encuentren la fuerza en tu cruz y tu bendito cuerpo presente ofrecido por nosotros.

Que tu Dulce Madre, sea nuestra abogada, y nos acompañe así como te acompañó a ti camino al calvario.

María, con su asunción a los cielos no abandonó su misión salvadora, sino que continúa procurándonos con su múltiple intercesión, los dones de la salvación eterna.

Santísima y purísima Virgen, nuestra abogada y socorro. Nuestro trono de Sabiduría. Te encomendamos las misiones de obispos, sacerdotes y religiosas en el mundo entero. Y para con nosotros, así como en tu ejemplo de apostolado, permaneciendo fiel incluso después de la muerte de tu hijo, ayúdanos a transmitir la palabra del Señor, para que perdure de generación en generación, hasta el fin del mundo.

Canto.

Jesús mi amor, Como pedimos en cada Padre Nuestro; ayúdanos a no caer en tentación.

Somos débiles Señor, pero si nos tomas como tus juguetes bien podemos hacer obras agradables. Toma a estos pequeños servidores y transfórmanos.

Te encomiendo la misión que tengo con mi familia, a veces con ellos es más difícil serte fiel, y no abandonar mi fe. Dame las palabras para consolar a mis seres queridos en los momentos difíciles, y la ternura para hablar con ellos cuando veo que se están haciendo daño.

Te encomiendo la misión que tengo con las personas de mi comunidad. Que sea un buen ejemplo tanto con mis obras. Si veo a una persona necesitada de bienes materiales, la ayude incluso si a mí también me falta, y si veo una persona todavía más pobre, que necesita amor, en tu nombre le dé un abrazo.

Te encomiendo las necesidades de las personas más pobres del mundo, los hermanos separados, si te sirvo para que regresen a ti, llegaré a ellos, y si no, seguiré en oración.

La tarea misionera implica un dialogo respetuoso con las personas que no creen en el evangelio. Dame paciencia Jesús para entenderlas.

El apostolado busca ocasiones para anunciar tu palabra tanto a los no creyentes como a los fieles. Que con la caridad conseguida en la Eucaristía, mi apostolado dé frutos abundantes, porque la caridad que consigo en ese momento, es el alma del apostolado.

Todos tenemos un misión papito Dios, a todos nos das una misión, y venimos al mundo a cumplir tu voluntad, perdónanos por las veces en que nos atascamos con tantas cosas; a veces trabajamos solo para conseguir dinero, satisfacer egoísmos, vanidades, perdónanos por las veces que no nos esforzamos.

Señor, si todos trabajáramos con los dones del Espíritu Santo que nos concedes, viviríamos en un mundo lleno de paz. Tú Diosito, quieres que todos los hombres se salven y conozcan la verdad.

Canto.

Los invito hermanos a preguntarle al Señor ¿Qué es lo que quiere? ¿Qué misión podemos realizar? Pregúntale a Jesús que es el maestro de maestros, por la misión que te hará feliz, por la misión que quiere que realices, porque El te conoce y sabe cómo llenar tu vida. ¿Cuál es esa misión Señor? ¿Qué es eso que me falta darte tanto a ti como a mí mismo?

Cierra tus ojos, escucha a tu voz interior donde también se manifiesta Dios. Hay tantas misiones hermosas; como educar a tus hijos en la fe, orar por las almas del purgatorio, ser intercesor y unirte a las oraciones de otras personas, unirte en Cristo a tu pareja, orar diariamente para redimirte, consagrar tu vida, fomentar la devoción a algún santo, llevar el Evangelio a enfermos, ofrecer ministerios laicos como ser acólito, ministro o lector. Deja que Jesús te guie.

Recordando el rosario misionero y sus cinco colores, uno por cada continente, nos unimos a las oraciones de los misioneros por el mundo…

Amado Dios, Te pedimos por los misioneros en África, continente que se distingue en el rosario misionero por el color verde, debido a sus selvas. Ayúdalos a luchar contra el racismo que Tú sabes está provocando enfrentamientos y guerras entre negros y blancos, que los negros tratados como esclavos sientan tu amor, que no nos jactemos de haber abolido la esclavitud porque Tú puedes verla en África. Dales fuerza a los misioneros en medio de la pobreza, no dejes que contraigan enfermedades que azotan la religión. Nos rompe el corazón que menos del 20% de la población es católica, y la mortalidad infantil está por encima del 90%. Los inocentes mantienen al mundo Señor, pero nos unimos a sus oraciones para que les des lo que necesiten.

Te pedimos por las necesidades de los misioneros en América, nuestro continente, que se distingue por el color rojo en el rosario misionero debido a la sangre de mártires. Tú ves el narcotráfico, la destrucción ecológica, el terrorismo, la corrupción donde están inmersos tantos gobernantes. Señor, que se den cuenta del mal que hacen, ayúdanos a nosotros los católicos a no caer en la tentación de pasarnos a sectas u otros grupos evangélicos, que cada vez crecen más, pon al mando del gobierno a personas que profesan Tu fe, e ilumínalas para que no dependamos  económicamente de Estados Unidos y Europa. No nos desampares, nosotros queremos ser tus servidores

Te encomendamos a los misioneros en Europa, que se distingue por el color blanco en el rosario misionero debido a la Santidad del Papa, sabes Señor que Europa se está volviendo viejo, llama a los jóvenes a tu servicio para que en un futuro se puedan seguir satisfaciendo las necesidades pastorales, fortalece la unión en matrimonios católicos, ayuda a los jóvenes que practican la homosexualidad a ver que ellos también vinieron al mundo a cumplir tu voluntad.

Unidos a las oraciones de los misioneros en Oceanía, que se distingue por el color azul del océano, te pedimos Cristo que les des las palabras necesarias a los misioneros al hablar con protestantes que son mayoría, Tú sabes Señor que durante un tiempo no se nos permitía la entrada de católicos a Oceanía, y este continente tiene pocos misioneros por ser apenas conocido. Llama a tus servidores a Oceanía Jesús. 

Unidos a las oraciones de los misioneros en Asia, que se distingue por el color amarillo debido a la piel de sus pobladores, te pedimos Cristo que acompañes a los católicos que viven en clandestinidad debido a persecuciones, no dejes que este continente comience otra guerra, y socorre a las mujeres discriminadas día a día en todos los niveles sociales. Canto.

Señor Jesús ya la hora casi termina y es momento de despedir tu Sagrado Cuerpo, pero Tú siempre estás con nosotros, no dejes que lo olvide, porque si estoy bien caminas junto a mí, y si estoy mal, tú me sostienes, pues yo soy tan pequeña y tu tan magnífico Señor.

Gracias por estar aquí, gracias por decirnos cómo llegar a tu gloria siendo misioneros, gracias Señor porque me esperas un día para cargarme en tus brazos, y ver más de cerca tu amor.

Gracias por salvarnos, gracias por darnos a tantos santos como ejemplo, gracias porque con tu ayuda puedo pasar a través de ese muro gris de dolores, de penas y preocupaciones, y entrar en pleno cielo.

Gracias por la maravillosa vida Señor, Bendito y Alabado seas por siempre.

Canto: de gracias.

Post by Mari Vasquez

Reciente en Religión

Eres una persona importante comenta lo que piensas

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.